La salida de libreto del Presidente Piñera y la Reforma Procesa Penal

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Sus palabras sorprendieron a varios porque, si bien algo se había visto de forma previa en el Gobierno, claramente la iniciativa está en pañales y el Ministerio de Justicia contaba con tener más tiempo, al menos un par de meses. Dos elementos confirman la salida de libreto del Presidente: la idea original era tener la reforma para noviembre —fecha estimada para contar con el proyecto— y frases en Palacio como “es el Presidente el que impone los ritmos”, comprueban que se adelantó.

El último anuncio presidencial de llevar adelante una “reforma a la reforma procesal penal” puede terminar convirtiéndose en un nuevo pelo en la sopa de las tensas relaciones entre La Moneda y el Poder Judicial. Esto en un marco de gestos mutuos que se habían desplegado las últimas semanas para tender puentes y lograr una suerte de “abuenamiento”, tras las críticas al fallo que paralizó la Central Castilla y que gatilló el duro reclamo de la Corte Suprema por “intromisión indebida” desde el Gobierno.

La polémica decisión de la jueza del 13º Juzgado de Garantía de Santiago, Valeria Vega, de dejar en libertad provisional a Pablo Ávila, acusado del homicidio de un barrista de Colo Colo el domingo en la noche, cayó al Presidente Sebastián Piñera como anillo al dedo. Se convirtió en el escenario ideal para justificar públicamente su deseo de introducir cambios profundos al funcionamiento y a las normas en las que se sustenta la Reforma Procesal Penal (RPP).

“Como Presidente de Chile, como Presidente de todos los chilenos tengo la obligación de que, cuando vemos que algunos eslabones de la cadena no cumplen adecuadamente su labor en la lucha contra la delincuencia, debemos tomar todas las medidas que están a nuestro alcance, y por eso esta reforma a la reforma procesal penal”, dijo Piñera ayer en la mañana desde Arica.

Sus palabras sorprendieron a varios porque, si bien algo se había visto en de forma previa en el Gobierno, claramente la iniciativa está en pañales y el Ministerio de Justicia contaba con tener más tiempo, al menos un par de meses. Dos elementos confirman la salida de libreto del Presidente: la idea original era tener la reforma para noviembre —fecha estimada para contar con el proyecto— y frases en Palacio como “es el Presidente el que impone los ritmos”, comprueban que se adelantó.

Desde el Ejecutivo esbozaron las ideas centrales de lo que se pretende reformar, tres de ellas claves para La Moneda, y que levantarán polvareda a nivel político y judicial: modificar la atribución exclusiva de los jueces de garantía para determinar la validez de una prueba; establecer mayores exigencias a las libertades provisionales y aumentar las atribuciones policiales en las detenciones.

El viernes 28 de septiembre Piñera almorzó en La Moneda con su ministro de Justicia, Teodoro Ribera y el presidente de la Corte Suprema, Rubén Ballesteros, más los ministros encargados de las respectivas salas que la componen: Nibaldo Segura (Civil), Hugo Dolmestch (Penal), Héctor Carreño (Constitucional) —ambos remplazando a Milton Juica y Sergio Muñoz que estaban fuera de Chile— y Patricio Valdés (Mixta). Ese almuerzo fue claramente un intento de “abuenarse” con los supremos, como reconocieron ese día en La Moneda, ya que la invitación presidencial fue con motivo de la entrada en vigencia de la ley que flexibiliza la destinación transitoria de jueces hacia tribunales con mayor cantidad de procesos pendientes.

Unas horas antes de ese almuerzo, Ballesteros afirmó ante la prensa que el caso de Castilla había dejado lecciones tanto para la Corte Suprema como para el Gobierno, tratando de dar por superado el duro impase por las críticas al fallo de Castilla y que provocaron un malestar supremo que quedó de manifiesto en la resolución del pleno del 11 de septiembre.

Ayer en La Moneda declararon que fue en ese almuerzo donde Piñera le “comentó” a los supremos la reforma a la reforma, aunque todo indica que en realidad fue en el almuerzo anterior —el 14 de agosto—, cuando estaban presentes en la cita casi la totalidad de los supremos. Sin embargo, en la oportunidad no se les habló de cambios de la magnitud que se delinearon ayer públicamente.

Mas información: Elmostrador.cl

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