5 claves para entender la elección de EEUU

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Si el 2008 todo fue Obama, lo que lo transformó en un cuasi ícono de la cultura pop, la apuesta del 2012 fue mucho más segmentada y abrió la ventana para llegar a otros electorados. El escenario para Obama era complejo pues marcaba bajo un 50% de aprobación, y nunca un Presidente había sido reelecto con esos datos.

1) Obama 2012, una mayoría a partir de muchas minorías: el diseño de una campaña enfocada en nichos dio resultados. Si la elección del 2008 estuvo marcada por los grandes mensajes, hoy el foco estuvo en el gasto de más recursos con mayor focalización. Si bien esta fue una de las campañas más caras de la historia norteamericana, su diseminación en grupos focales hizo que la presencia en las calles fuera mucho menos notoria. Obama triunfó en esta estrategia: se estima que tres de cada cuatro hispanos y dos de cada tres mujeres no casadas votó por él, del mismo modo más del 90% del voto afroamericano lo apoyó. Para el voto moderado pasó de ser el candidato de la esperanza, al presidente de la continuidad. Y el voto voluntario le permitió polarizar la elección: más que contra Romney 2012, puso el foco en que su contrincante era el 3er periodo del Bush que los llevó a la crisis.

2) “Ya no es la economía, estúpido”: el cambio del eje de la campaña desde el desempleo hacia la reactivación. Obama es el 2do Presidente que es elegido con una tasa de desempleo sobre el 7%. El otro fue Franklin Roosevelt, quien dirigió al país después de la dura crisis del 29. Obama tuvo la inteligencia de cambiar el eje de la campaña: siguió con la instalación de lo valórico que había hecho el 2008 (derecho de las minorías- reformas sociales) y trasladó el debate de sus resultados económicos a la responsabilidad de Bush y los Republicanos en su desencadenamiento. Más que los números y cifras reales de la economía, instaló la campaña en la capacidad para salir de la crisis sin altos costos.

3) La diáspora republicana: Ya no existe un solo Partido Republicano sino múltiples, lo que tiene poco de novedad. Pero lo que ha cambiado diametralmente su posición política es la fortaleza mediática que han tomado sus grupos más integristas como el Tea Party. Eso no solo ha complejizado mucho la relación interna dentro de los republicanos –primarias muy duras y muchos dispuestos a perder con tal de no transar valores- sino que ha permitido movilizar todos los miedos de aquellas minorías amenazadas por el avance de los sectores más integristas. Esto, sumado a la rápida difusión por las redes sociales de los desbordes fanáticos (Senador republicano y episodio de embarazo por violación obra de Dios, excesos de Eastwood contra Obama en convención y Romney diciendo que no buscará el voto demócrata, etc) fueron un boomerang para levantar votos por Obama.

4) La situación internacional: Si bien los demócratas siempre fueron vistos como más débiles en situaciones de conflicto internacional, la muerte de Osama, el rol que ha jugado EEUU contra Irán y el ascenso del poder chino, cruzado con un gran debate sobre asuntos internacionales en que Obama resultó ganador, fortalecieron el rol de los demócratas como continuadores de una política de continuidad en materia internacional que le ha reeditado frutos hasta ahora y que los norteamericanos no están dispuestos a cambiar.

5) Un candidato, tres rostros: Si el 2008 todo fue Obama, lo que lo transformó en un cuasi ícono de la cultura pop, la apuesta del 2012 fue mucho más segmentada y abrió la ventana para llegar a otros electorados. El escenario para Obama era complejo pues marcaba bajo un 50% de aprobación, y nunca un Presidente había sido reelecto con esos datos. La apuesto fue arriesgada, pero exitosa: “desobamizar” la campaña. Para eso se recurrió a los activos más grandes que tenía el Partido Demócrata: el más Republicano de los demócratas, encarnado en Clinton, apuntando al voto moderado (su intervención en la convención fue clave) y Michelle Obama para las minorías como la reencarnación del sueño americano.

Vía: ElDinamo.cl

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